Unas cincuenta personas viajaron hasta Fuente Álamo para conocer el parque desde el que recibirían su energía. Llegaron desde distintos puntos de España, buscaron sus paneles y colocaron en ellos nombres con significado personal.
La lluvia convirtió la inauguración en un pequeño diluvio, pero nadie se fue. Entre los asistentes estaba Josefa González Alcalde, de 89 años, que había viajado con su familia desde Manresa. Aquella jornada puso rostro al modelo de autoconsumo remoto.



